jueves, 7 de junio de 2012

Una historia que no está en los libros de historia.



Las tablillas Sumerias hace 3.800 años A.C., nos muestran detalles sobre los mapas espaciales y los equinoccios que también han sido usadas por la Nasa en sus viajes espaciales.

Describían con exactitud nuestro sistema planetario solar siendo “la Tierra” el séptimo planeta, inclinada sobre su propio eje a 23 grados. Nibiru era habitado por seres llamados "Nephilim". Su planeta comenzó a tener problemas en su atmósfera a causa de la baja energía solar, la solución era colocar partículas de oro para reflejar la luz solar en su planeta y poder salvarse.


Buscaron oro entre los planetas más cercanos y lo encontraron en la Tierra, los Nephilim crearon seres alterando su ADN de forma más pequeñas para que fuesen sus esclavos y trabajar en la extracción del oro.


Comenzaron éste proceso esperando la rotación de Nibiru, que esta les permitia estar cerca de la tierra, donde llevaban grandes cantidades de oro a su planeta, y que lo hacían cada 3.600 años. Los primeros enviados se establecieron en el área de Iraq, luego bajaron al sureste de África, hasta expandirse hasta una zona llamada Lemuria donde pasaron alrededor de 65.000 años sin complicaciones, hasta que fueron anticipados que Lemuria se hundiría, por esta razón migraron a varias zonas cercanas alrededor del Lago Titicaca, México y América.

Después todos los hijos de Lemuria fueron llamados a poblar un área conformada por 10 islas, llamada el continente Atlantis donde permanecieron por muchos miles de años hasta que un cometa destinado a colisionar en Charlestone en Carolina del Sur, hundiría aquel continente y sus 64 millones de habitantes.

Escuchen el interesante taller-tertúlia impartido en el año 1993 en el Estado de IOWA, USA. por Drunvalo Melchizedek. En este taller, Drunvalo relata con todo detalle, los comienzos de nuestro planeta, dando un repaso a las civilizaciones extraterrestres, ciudades como Lemuria, La Atlantida, las tablillas Sumerias, etc. que existian hace miles de años en nuestro Planeta. Este taller sirvió como base para la realización de un libro "La Flor de la Vida",
 
 

martes, 5 de junio de 2012

Los Anunnakis: ¿Quiénes son, por qué vinieron, y cuál es su agenda?

http://www.youtube.com/watch?v=Q7gExlMQRy8&feature=player_embedded

El emblema de las serpientes entrelazadas. Qué significa y de dónde viene?. Buscando respuestas.

 



En el relato Bíblico de Adán y Eva en el Jardín del Edén. El antagonista del Señor Dios, quien tuvo la culpa de que aquellos adquieran el "conocimiento" (la capacidad de procrear) fue la Serpiente Nahash en hebreo.

Este término tiene otros dos significados : "el que conoce los secretos" y " el que conoce el cobre". Estos otros significados o juegos de palabras se encuentran también en el epíteto sumerio de Enki, BUZUR, que significa "el que resuelve secretos" y "el de las minas de metal". De ahí que se haya sugerido en varios libros que en la versión sumeria, la original, la Serpiente fuera Enki. Su emblema era el de las dos serpientes entrelazadas; era el símbolo de centro de culto, Eridú, de sus dominios africanos en general y de las pirámides en particular; y aparecía en la ilustraciones sumerias sobre sellos cilíndricos de los acontecimientos descritos en la Biblia.

¿Que podía representar el emblema de las Serpientes entrelazadas símbolo de la medicina y la salud hasta nuestros días? La respuesta nos la da la Ciencia moderna, a través del descubrimiento de la estructura de doble hélice de ADN: las serpientes entrelazadas emulaban la estructura del código genético, los conocimientos secretos que permitieron a Enki crear a El Adán, y más tarde, conceder a Adán y a Eva la capacidad de procrear.

Moisés invocó el emblema de Enki, como señal de curación cuando hizo una nahash nehosheth (una serpiente de cobre) para detener una epidemia entre los israelitas. La implicación del cobre en el triple significado del termino y la elaboración de una serpiente de cobre por parte de Moises, ¿se debería a algún factor desconocido acerca del cobre en el campo de la genética y la curación?

Así se indica, de hecho, en unos experimentos recientes llevados a cabo en las Universidades de Minnesots y St. Louis.

Se demostró que el nucleico radioactivo cobre-62 es un "emisor de positrones" muy valioso en la reproducción del flujo sanguíneo, y que otros compuestos de cobre pueden transportar fármacos hasta las células vivas, incluso hasta las células cerebrales.

jueves, 24 de mayo de 2012

Se ha descubierto restos arqueológicos de 5.500 años de antigüedad en Perú.



Se ha descubierto en Sechín (Perú) un monumento de hace 5.500 años, de los más antiguos de Suramérica.

Entrevista a Peter Fuchus, Arqueólogo.
– Para un arqueólogo, encontrar un monumento como el de Sechín debe de ser lo máximo


-Lo es, porque estamos ante la expresión más antigua de la arquitectura ritual peruana. Aquellas comunidades necesitaban reunirse en grandes espacios, como la plaza circular de Sechín, aunque lo de lugar ritual” no es correcto, puesto que la función del espacio era también social. Había que crear una identidad cultural
.–¿Le gusta que se hable de ciudad perdida?–
No. Tampoco se puede decir que es la más antigua. Debería decirse “la cuna de la civilización”, o algo así.
–Sorprende la antigüedad de 5.500 años, que la hace comparable a hallazgos arqueológicos en Mesopotamia o Egipto.–También nos sorprendió a nosotros. En el 2000 empezamos a excavar en una estructura fechada en el 1500 antes de Cristo, con financiación de la Fundación Alemana para la Investigación (FAG).
–¿Cómo es el sitio?
–Es un lugar desértico, en el valle del Casma, a 10 kilómetros del mar. El arqueólogo peruano Julio Tello lo descubrió en 1937, pero hasta ahora no se ha excavado a fondo. Primero aparecieron dos estructuras con cuatro patios alineados, con relieves de barro muy bien conservados.
–¿Interesantes?
–Mucho. Había figuras humanas representadas a pie, con un bastón en una mano y algo parecido a una cabeza humana en la otra. Es una iconografía que se repetirá hasta los incas, con figuras de animales mezcladas con humanos.
–¿Saben qué significa?
–El problema de la iconografía precolombina es que a veces no es fácil de descifrar. De la griega, en cambio, lo sabemos todo.
–¿Se van repitiendo los iconos a lo largo del tiempo?

–Hay temas, como sucede en la iconografía cristiana, pero parece que en Europa no queremos dejar que los países menos desarrollados tengan tradición iconográfica. Un ejemplo son las teorías sobre extraterrestres, que contribuyen a devaluar esas civilizaciones. Solo se habla de ellos en las antiguas colonias.
–¿Cómo llegaron al monumento más antiguo?
–Investigamos con geomagnetismo y georradar, y vimos que había unas estructuras subterráneas. Excavamos a fondo y llegamos a una enorme plataforma.
–¿Y la plaza circular?
–En el 2005 tuvimos los primeros indicios de su existencia, pero hasta febrero del 2008 no pudimos hacer público que la plaza data del año 5500 a.C.
–¿Cómo consiguieron datarla?
–En el piso de abajo había unos fogones con trozos de madera y conchas marinas que nos permitieron fijar los 5.500 años de antigüedad
.–¿Este hallazgo cambia la historia de la América precolombina?
–Cambia el pensamiento sobre este periodo inicial de la arqueología precolombina. A nivel mundial, también está pasando en lugares como Göbekli-Tepe, en Turquía, donde han encontrado templos y estructuras de piedra de hace unos 10.000 años, mucho más antiguos que los anteriores.
–En la última película de Spielberg sobre Indiana Jones también buscaban restos arqueológicos por Suramérica.
–Indiana Jones está bien como entretenimiento (ríe), pero su trabajo se parece poco al de un arqueólogo de verdad.
–¿Por qué?
–Los arqueólogos de hoy no usamos látigo (ríe). Pasamos la mitad de nuestro tiempo buscando fondos para poder excavar, redactando informes y haciendo giras para promocionar los hallazgos. En mi época fue W. C. Ceram el gran divulgador de la arqueología, con libros como Dioses, tumbas y sabios. Hoy se populariza con películas y juegos de ordenador.
–¿Queda mucho por descubrir en Perú?
–Muchísimo. En Perú hay 4.500 sitios arqueológicos reconocidos. Solo en el valle del Casma debemos de tener el doble.

Una evidencia más que del pasado solo sabemos la punta del iceberg.

 





Las estatuas de Pascua tienen cuerpo!. Estas estatuas visibles ocultan muchos secretos, más de la mitad de su tamaño está enterrado bajo tierra y revela la existencia de un cuerpo y manos. Un grupo privado de investigación ha descubierto recientemente una estatua que tiene muchos escritos en el cuerpo, sobre los cuales se está trabajando en su traducción.





Locean situada en el Pacífico, es una isla volcánica descubierta por el navegante holandés Jakob Roggeveen el Domingo de Pascua de 1722, y posteriormente se convirtió en posesión de Chile en 1888. Si bien muchos misterios rodean la isla de Pascua, el descubrimiento de estos escritos colocados bajo tierra puede revivir muchos debates.

La hipótesis más probable es que una ola gigante barrió la ex isla y su antigua civilización, que se perdió en las brumas del tiempo.

Las estatuas no fueron enterradas, pero el paso del tiempo, el escombro y el polvo borraron a esta civilización, de la cual no se sabe nada. Se cree pudo estar el mito de la Atlántida y del continente cuyas leyendas resurgieron con este descubrimiento excepcional.

Un astrónomo cree que más allá de Neptuno 'se esconde' un planeta cuatro veces más grande que la Tierra. NIBIRU,,

Hubble.hq.eso.org

La teoría sobre la existencia de un noveno planeta del Sistema Solar que no sería visible desde la Tierra -el así llamado Planeta X- sigue reuniendo partidarios y nuevas evidencias.



El astrónomo brasileño Rodney Gomes, del Observatorio Nacional de Brasil, ha realizado cálculos según los cuales un planeta cuyo tamaño supera en cuatro veces el de la Tierra, gira alrededor del Sol más allá de Neptuno. Gomes llegó a esta conclusión tras analizar las órbitas irregulares de 92 cuerpos de hielo en el Cinturón de Kuiper, un conjunto de objetos celestes que se sitúan entre las órbitas de Neptuno y Plutón (que dejó de ser un planeta para denominarse planeta enano).



Según las cifras manejadas por el científico, 6 de los 92 cuerpos no presentan las órbitas esperadas y experimentan una influencia externa que los ‘arrastra’, y que -según él- no es sino la fuerza gravitatoria que ejerce sobre ellos la masa del planeta.



Así lo afirmó Gomes ante la Sociedad Astronómica Americana, donde aseguró que este nuevo planeta misterioso podría ser parecido a Neptuno y estar situado a unos 225.000 millones de kilómetros del Sol, es decir a una distancia 1.500 veces superior que la que lo separa de la Tierra. La hipótesis está lejos poder ser confirmada debido a las enormes distancias que nos separan del lugar donde supuestamente orbita el planeta. No en vano, todavía no podemos observar bien esas zonas, e incluso resulta difícil captar la imagen de Plutón.



La comunidad científica ha confirmado la utilidad del método del astrónomo, aunque no todos creen que sus cálculos demuestren la existencia del 'noveno pasajero' del Sistema Solar.

sábado, 19 de mayo de 2012

Mapa espacial Sumerio -Annunaki de ida y vuelta?.

 




En una tablilla de arcilla que se encontró en las ruinas de la Biblioteca Real de Nínive. Como otras muchas tablillas, es, indudablemente, una copia asiria de una tablilla sumeria anterior.

A diferencia de las demás, es un disco circular; y, aunque algunos signos cuneiformes que hay en ella se han conservado excelentemente bien, los pocos expertos que se tomaron el trabajo de descifrarla terminaron diciendo de ella que era «el más desconcertante documento mesopotámico».


En 1912, L. W. King, posteriormente conservador de las antigüedades asirías y babilonias del Museo Británico, hizo una meticulosa copia del disco, que está dividido en ocho segmentos. En las partes no deterioradas, aparecen formas geométricas que no se han visto en ningún otro objeto antiguo, diseñadas y dibujadas con considerable precisión. Entre ellas hay flechas, triángulos, líneas de intersección e, incluso, una elipse -una curva geométrico-matemática que, con anterioridad al descubrimiento, se creía que no conocían en la antigüedad.

La inhabitual y desconcertante placa de arcilla se puso por primera vez ante la mirada de la comunidad científica en un informe presentado ante la British Royal Astronomical Society el 9 de Enero de 1880. R. H. M. Bosanquet y A. H. Sayce, en uno de los primeros discursos que se hicieron sobre «La Astronomía Babilonia», se refirieron a ella como un planisferio (la reproducción de una superficie esférica en una mapa plano), y anunciaron que algunos signos cuneiformes de la placa «sugieren medidas… parecen tener algún significado técnico».


Los muchos nombres de cuerpos celestes que aparecen en los ocho segmentos de la placa dejan claro su carácter astronómico. Pero Bosanquet y Sayce estaban especialmente intrigados con los siete «puntos» de uno de los segmentos. Decían que quizás representaran las fases de la Luna, si no fuera por el hecho de que los puntos aparecían a lo largo de una línea donde se citaba a «la estrella de estrellas» DIL.GAN y a un cuerpo celeste llamado APIN.



«No cabe duda de que esta enigmática figura es susceptible de una explicación sencilla», decían. Pero sus esfuerzos por dar esa explicación no fueron más allá de la lectura correcta de los valores fonéticos de los signos cuneiformes y la conclusión de que el disco era un planisferio celeste.Cuando la Royal Astronomical Society publicó un esbozo del planisferio, J. Oppert y P. Jensen avanzaron algo más en la lectura de los nombres de alguna estrella o planeta. En 1891, el Dr. Fritz Hommel, en un artículo publicado en una revista alemana («Die Astronomie der Alten Chaldaer»), llamó la atención sobre el hecho de que cada uno de los ocho segmentos del planisferio formaba un ángulo de 45 grados, por lo que llegó a la conclusión de que en la tablilla se representaba un barrido total del firmamento -los 360 grados de los cielos.


Y sugirió también que el punto focal marcaba alguna situación «en los cielos babilonios».Así quedó el tema hasta que Ernst F. Weidner, en un artículo publicado en 1912 (Babyloniaca: «Zur Babylonischen Astronomie») primero, y después en su principal libro de texto Handbuch der Babylonischen Astronomie (1915), analizó exhaustivamente la tablilla, sólo para concluir que no tenía sentido.

Su desconcierto vino provocado por el hecho de que, mientras las formas geométricas y los nombres de las estrellas o planetas escritos dentro de los distintos segmentos eran legibles o inteligibles (aun cuando su significado y propósito no estuvieran claros), las inscripciones a lo largo de las líneas (que discurren en ángulos de 45 grados entre sí), simplemente, no tenían sentido.

Constituían, invariablemente, una serie de sílabas repetidas en la lengua asiría de la tablilla. Iban, por ejemplo, así: Lu bur di lu bur di lu bur diBat bat bat kash kash kash kash alu alu alu alu Weidner llegó a la conclusión de que la placa era tanto astronómica como astrológica, utilizada como tablilla mágica para exorcismos, al igual que otros textos donde aparecían sílabas repetidas. Con esto, se perdió cualquier interés posterior en una tablilla única.

Pero las inscripciones de esta tablilla muestran un aspecto totalmente diferente si probamos a leerlas no como signos lingüísticos asirios, sino como palabras silábicas sumerias; pues resulta difícil dudar de que esta tablilla es una copia asiria de un original sumerio anterior.

Si observamos uno de los segmentos (al que podríamos dar el número I), sus sílabas sin sentido adquieren, literalmente, pleno significado si utilizamos el valor sumerio de estas palabras silábicas. Na na na na a na a na un (a lo largo de la línea descendente) Sha sha sha sha sha sha (a lo largo de la circunferencia)Sham sham bur kur Kur (a lo largo de la línea horizontal)

Lo que se nos revela aquí es un mapa de ruta que marca el camino por el cual el dios Enlil «iba por los planetas», acompañado por algunas instrucciones de funcionamiento.

La línea inclinada a 45 grados parece indicar la línea de descenso de la nave espacial desde un punto que está «alto alto alto alto», a través de «nubes de vapor» y una zona inferior en la que no hay vapor, hacia el punto del horizonte, donde los cielos y el suelo se encuentran. En los cielos cercanos a la línea horizontal, las instrucciones a los astronautas cobran sentido: se les dice «preparen preparen preparen» sus instrumentos para la aproximación final; después, cuando se acercan al suelo, los «cohetes, cohetes» se encienden para detener la nave que, según parece, se elevaría («remontar») antes de alcanzar el punto de aterrizaje, dado que tenía que pasar por encima de terrenos altos o escabrosos («montaña montaña»).

La información que nos proporciona este segmento pertenece, claramente, a un viaje espacial del mismo Enlil. En este primer segmento, se nos da un esbozo geométrico preciso de dos triángulos conectados por una línea que gira en ángulo. La línea representa una ruta, pues la inscripción afirma con claridad que el esbozo muestra cómo «la deidad Enlil iba por los planetas».

El punto de salida es el triángulo de la izquierda, que representa las partes más alejadas del sistema solar; la zona objetivo está a la derecha, donde todos los segmentos convergen hacia el punto de aterrizaje.El triángulo de la izquierda, que aparece con la base abierta, se parece a un conocido signo de la escritura pictográfica de Oriente Próximo; su significado se puede interpretar como «el dominio del soberano, el país montañoso».

El triángulo de la derecha viene identificado por la inscripción shu-ut il Enlil («Camino del dios Enlil»); este término, como ya sabemos, identifica a los cielos septentrionales de la Tierra. La línea angulada, por tanto, conecta lo que creemos que debió ser el Duodécimo Planeta -«el dominio del soberano, el país montañoso»- con los cielos de la Tierra. La ruta pasa entre dos cuerpos celestes -Dilgan y Apin. Algunos expertos sostienen que estos eran los nombres de estrellas distantes o partes de constelaciones. Si las actuales naves espaciales, tripuladas y no tripuladas, navegan a través de situaciones «fijas» predeterminadas por brillantes estrellas, no se puede descartar que los nefilim utilizaran una técnica de navegación similar.

Sin embargo, la idea de que estos dos nombres se aplicaran a tales estrellas distantes no parece encajar con el significado de sus nombres: DIL.GAN significa, literalmente, «la primera estación», y APIN, «donde se establece el curso correcto».Los significados de los nombres indican estaciones en el camino, puntos por los que hay que pasar.

Estamos más de acuerdo con autoridades como Thompson, Epping y Strassmaier, que identificaron a Apin con el planeta Marte. Si es así, el significado del esbozo se aclara: la ruta entre el Planeta del Reino y los cielos de la Tierra pasaba entre Júpiter («la primera estación») y Marte («donde se establece el curso correcto»).Esta terminología, por la cual se relacionaban los nombres descriptivos de los planetas con su papel en el viaje espacial de los nefilim, se adecua a los nombres y epítetos de las listas de los Siete Planetas Shu.

Como si se hubiera hecho para confirmar nuestras conclusiones, la inscripción que afirma que ésta era la ruta de Enlil aparece debajo de un fila de siete puntos -los Siete Planetas que hay entre Plutón y la Tierra. No sorprende, por tanto, que los cuatro cuerpos celestes que restan, los de la «zona de confusión», se muestren por separado, más allá de los cielos septentrionales de la Tierra y de la banda celeste. En el resto de segmentos no deteriorados de la tablilla, se hace evidente también que nos encontramos ante un mapa del espacio y un manual de vuelo. Siguiendo en la dirección opuesta a las manecillas del reloj, la parte legible del siguiente segmento lleva la inscripción: «tomar tomar tomar lanzar lanzar lanzar lanzar completar completar».

En el tercer segmento, donde se ve una parte de la inusual forma elíptica, las inscripciones legibles son «kakkab SIB.ZI.AN.NA … enviado de AN.NA … divinidad ISH.TAR», y la intrigante sentencia: «Deidad NI.NI supervisor del descenso».En el cuarto segmento, que tiene lo que parecen ser indicaciones sobre cómo establecer el destino de uno en función de cierto grupo de estrellas, la línea de descenso se identifica, concretamente, con la línea de horizonte: la palabra cielo se repite once veces bajo la línea.

¿Acaso este segmento no representará una fase del vuelo cercana a la Tierra, cercana al lugar de aterrizaje? Éste podría ser, de hecho, el sentido de la leyenda que aparece sobre la línea horizontal: «colinas colinas colinas colinas cima cima cima cima ciudad ciudad ciudad ciudad».

La inscripción que hay en el centro dice: «kakkab MASH.TAB.BA [Géminis] cuyo encuentro está fijado; kakkab SIB.ZI.AN.NA [Júpiter] proporciona el conocimiento».Si, como parece ser el caso, los segmentos se disponen en una secuencia de aproximación, uno casi puede compartir la excitación de los nefilim cuando se acercaban al espaciopuerto de la Tierra. El siguiente segmento, que identifica de nuevo la línea de descenso como «cielo cielo cielo», dice también: Nuestra luz nuestra luz nuestra luz cambio cambio cambio cambio observa el sendero y el alto suelo …tierra llana…La línea horizontal tiene, por vez primera, cifras: cohete cohete cohete ascenso 40 40 4040 40 20 22 22 planear.

La línea superior del siguiente segmento ya no dice «cielo cielo», sino «canal canal 100 100 100 100 100 100 100». Se puede discernir un patrón en este segmento, en gran medida deteriorado. A lo largo de una de las líneas, la inscripción dice: «Ashshur», que puede significar «El que ve» o «ver».El séptimo segmento está demasiado deteriorado para poder examinarlo; las pocas sílabas discernibles que tiene significan «distante distante … avistar avistar», y las instrucciones dicen «presionar abajo».

El octavo y último segmento, sin embargo, está casi completo. Las líneas direccionales, las flechas y las inscripciones marcan un sendero entre dos planetas. Las indicaciones de «remontar montaña montaña», muestran cuatro grupos con cruces, donde pone dos veces «combustible agua grano» y dos veces «vapor agua grano».

¿Sería en este segmento donde se hablaría de la preparación para el vuelo hacia la Tierra, o trataría del abastecimiento para el vuelo de regreso al Duodécimo Planeta?.


Quizás se tratase de lo último, pues la línea con la flecha puntiaguda que apunta hacia el lugar de aterrizaje en la Tierra tiene, en su otro extremo, otra «flecha» apuntando en dirección opuesta, y con la leyenda «Retorno».